¿A qué le temen los gatos? Descubre sus 5 miedos más comunes

Los gatos son mascotas muy sensibles y podrían presentar trastornos de ansiedad frente a ciertos estímulos.
Los gatos son mascotas muy sensibles y podrían presentar trastornos de ansiedad frente a ciertos estímulos.

1- Los pepinos

En redes sociales son virales las recopilaciones de gatos que se asustan con un pepino. Al parecer, los felinos tienen una predisposición genética de desconfianza a las serpientes y la forma de este vegetal les estimula un temor inmediato por su similitud. Los expertos en veterinaria coinciden en que esta práctica es una crueldad y aún más si se les asusta dentro de la casa y/o cerca de su comida.

2- Miedo a otros felinos

 

El Dr. John Bradshaw, experto en Antrozoología de la Universidad de Bristol, señala que los gatos siempre están en defensa de su territorio o de sus hembras. En su libro ‘Cat sense’, el Dr. Bradshaw expone que los gatos siempre desconfían de su propia especie y revela otros misterios relacionados con estos animales domésticos.

3- Agua

Los gatos naturalmente no requieren de contacto con el agua para limpiarse. Su saliva contiene una sustancia que reduce la grasa y su lengua áspera remueve las impurezas. Algunos amos deciden acostumbrarlos al baño con agua en los primeros tres meses de vida. ¡Quienes no tengan ese hábito, huirán por siempre!

4- A los perros

Por naturaleza, los caninos son cazadores y suelen corretear a los gatos. Las personalidades de ambos son totalmente opuestas lo que dificulta su interacción, pero está comprobado que ambas especies pueden convivir en el mismo lugar luego de un proceso de adaptación.

5- Truenos

Los gatos tienen alta sensibilidad auditiva y un estruendo repentino puede desencadenar nerviosismo en ellos. Lo mejor es que su dueño pueda brindarle calma con caricias y ubicándole  un lugar confortable dentro de la casa. También se recomiendan los tratamientos homeopáticos con la reconocida esencia de Flor de Bach para generar una vibración armonizadora en la mascota. Es preciso consultar al veterinario antes de iniciar esta terapia.